domingo, 30 de septiembre de 2012

22/O9/2O12.

El día 22 de Septiembre de 2O12 fue uno de los mejores días de mi vida, por no decir el mejor. Viví un gran partido del Real Madrid Castilla. Una gran remontada con casta y honor, digno de ellos.
Estuve todo el partido rodeada de aficionados del Deportivo Guadalajara, y no pude animar tanto como quise, pero los goles los celebré con muchas ganas. 
Durante el calentamiento disfruté mucho porque tenía a los jugadores muy cerca y los podía ver muy bien. Disfrutaba con cada movimiento de los jugadores, cada palabra que se dirigían... ¡Era maravilloso!
Después llegó el partido, lo viví con mucha emoción, tensión y llegué a pasar malos momentos porque no estaba en la zona adecuada, pero animé, disfruté y estoy muy satisfecha por la victoria. 
El éxtasis llegó justo después. Cuando el árbitro pitó el final, salté y grité de alegría. Y bajé del asiento y me puse lo más cerca del terreno de juego para llamar a los jugadores. Grité muchísimo a Nacho Fernández, porque quería su camiseta, aunque no me escuchó.
Después salimos del campo encaminadas al aparcamiento para intentar ver a los jugadores. Ahí empecé a notar mi voz extraña, más afónica de lo normal. Llegamos al lado del autobús y ahí me quedé yo, pegada a la valla esperando a que saliesen los jugadores y subiesen al autobús. Mi claro objetivo era llamar la atención de Nacho, aunque no tenía la esperanza de poder hacerme una foto con él. Salieron Juanfran, Lucas y David Mateos, yo los llamaba e intentaba llamar su atención. Seguía muy nerviosa porque quería ver a Nacho. De repente, me di cuenta de que a unos metros, dentro del aparcamiento estaba Álex Fernández con su familia, esperando a Nacho. Sin pensármelo grité algo a Álex, y creo que me miró. Seguía esperando a Nacho, cuando me fijé que Nacho había salido y estaba saludando a su familia. Le grité, le llamé y mi voz se fue quedando peor. Cuando vi que se iba no me lo pensé, salí corriendo en su busca, quería una foto con él. Llegué al aparcamiento exterior, donde había mucha gente.  Buscaba a Nacho pero no lo encontraba, hasta que vi que estaba haciéndose fotos con niños. Corrí hacia él y le pregunté que si podía hacerme una foto con él. Me dijo que sí y por fin, conseguí mi foto con él. Estaba muy feliz, le hice una foto a mi amiga Claudia con él y se fue. Después seguimos buscando a jugadores, que algunos habían salido a saludar a los familiares que habían venido. Nos hicimos foto con Lucas Vázquez, Jorge Casado y David Mateos. Todos muy simpáticos y agradables. A algunos les hacía mucha gracia mi voz afónica.
Después volvimos al camino que llevaba a la zona donde estaba el autobús. Ahí vimos que Álvaro Morata estaba en el aparcamiento y mientras que unos chicos se hacían una foto con él desde la valla, yo le grité "Álvaro, a ver si marcas un gol, que nos tienes desesperados a todos." En ese momento, un hombre de mi pueblo, socio del Guadalajara nos dijo que entrásemos con él al aparcamiento, que iba a coger su coche, de otra forma dicha, nos coló al aparcamiento para poder hacernos una foto con Morata. Ahí vimos que también estaba Denis Cheryshev, fue lo más. Le pedimos una foto y él encantado se la hizo, aunque tenía prisa. Mientras que le hacía la foto a Claudia le dije a Denis que yo iba a regalar a Claudia una camiseta con su nombre, pero él parecía no creerme. Después hice una foto a Claudia con Morata y salimos de ahí. Vimos que estaba Pedro Mosquera e intentamos pedirle una foto con él, pero estaba rodeado de gente y se fue.
Ahí acabó nuestra andadura en el Pedro Escartín, llena de carreras, gritos, y mucha felicidad. Salimos muy satisfechas y tenemos ganas de repetir la experiencia muy pronto, esta vez en el Alfredo Di Stéfano.
Ahí van algunas fotos del partido, y mis tesoros más preciados.










jueves, 13 de septiembre de 2012

Joselu Mato.

José Luis Mato Sanmartín es una de las personas más importantes que hay en mi vida. No le sigo desde siempre, de hecho le sigo desde hace poco más de un año, pero ha sido el año que he vivido el fútbol con más intensidad, haciéndolo ocupar la mayoría de mi vida.
He vivido grandes momentos de la temporada: su primer gol, su única lesión, su primer hat trick, muchos dobletes, días buenos, días malos, pero siempre apoyándolo.
El día en que marcó su primer hat trick también fue un día muy duro para él porque después de jugar el partido se enteró que su abuelo había fallecido. Me identifiqué mucho con él e intenté mostrarle todo mi apoyo, lo que no sabía es que dos semanas después yo pasaría por la misma situación.
Un gran momento fue el día que volvió a jugar con el primer equipo, en Copa del Rey, contra la Ponferradina. Jugó los últimos minutos y volvió a marcar un gol, como nos tiene acostumbrados.
El 20 de Mayo marcó el camino hacia el Ascenso a Segunda División marcando dos golazos y dando una asistencia de gol. El gol de tacón me maravilló, como también ocurrió con el pase de tacón para que Morata marcase el tercer gol.
El 27 de Mayo fue un día maravilloso. Tuve la oportunidad de poder vivir la fiesta del Ascenso en directo. Me tocaron las entradas para el partido, eso si, después de un pequeño susto acompañado de lloros por no mirar bien los números del sorteo. Me acompañó mi mejor amiga, y allí pude conocer a la que ahora también es una de mis mejores amigas. El partido fue espectacular, ganamos 5-1 y la fiesta que hubo después fue fantástica. Vi muy de cerca a Joselu y lo animé muchísimo, como también celebré su gol. Lo que no sabía es que ése sería el último día que lo tendría tan cerca...
En los partidos para saber quién sería el campeón de Segunda B, marcó y conseguimos el título. El 9 de Junio jugó su último partido con el Castilla, y yo todavía no lo sabía...
Después llegaron los rumores con las posibles salidas. Leí que era probable que se fuera, pero no lo quise creer, intenté engañarme a mí misma. No entrenaba con el primer equipo, no se sabía nada de él y yo me asustaba. Se hizo Twitter, gran noticia para mí. Fui siguiéndolo y me enteraba que entrenaba y eso, y yo me iba tranquilizando. Hasta que llegó el día 5 de Agosto. Ese día fue en el que se hizo público, y no oficial, su fichaje por el Hoffenheim alemán. Me quedé paralizada, lágrimas caían de mis ojos, pero no podía sentir nada. Estaba nerviosa, y cuando mi padre lo leyó en Internet y me lo dijo, mi única reacción fue echarme a reír y decir "Lo sabía, que haga lo que quiera." En realidad estaba muy dolida y no encontraba una reacción adecuada. Luego me desperté el día 8 y vi la foto posando con la camiseta del Hoffenheim y después llegaron los comunicados oficiales.
Me dolió mucho que se fuera, pero sé que es lo mejor para él y que en unos años volverá como un grandísimo delantero, y yo lo recibiré con los brazos abiertos.













En mi corazón siempre habrá un hueco para él, y aunque muchos piensen que lo he cambiado, él siempre será uno de mis jugadores favoritos.

martes, 11 de septiembre de 2012

Vuelta a la rutina.

Después de unas fiestas increíbles, con la mejor compañía posible, toca volver a la rutina. Esa rutina de madrugones, autobús, insti, recreo con las chicas y más autobús. Esa rutina de salir poco, hacer deberes, estudiar e irse pronto a dormir. Tengo ganas de volver a la rutina, mi cuerpo lo necesita. Volver a la rutina también significa volver a ver a esos amigos a los que llevas tres meses sin ver. Significa pasar buenos ratos en clase, nervios por los exámenes y alguna que otra risa. No todo es tan malo.